viernes, 21 de octubre de 2011

Atención a la diversidad (17/10/11)

La diversidad es una característica propia de las personas, ya que cada una tiene un modo especial de pensar, de actuar, de ser y de sentir. A su vez, cada persona tiene unas capacidades, unas necesidades, unos intereses, unos ritmos de aprendizajes diferentes al resto de las personas. Tenemos que tener presente en todo momento, que las diferencias individuales es lo que realmente nos hace especial a cada persona, por lo tanto la diversidad es algo positivo que nos enriquecen y nos hace crecer como personas. Debemos construir una escuela desde la diversidad.
Siempre ha existido diversidad en el aula. Esta diversidad viene dada  por diversos factores como son: sociales, económicos, geográficos, culturales, étnicos, religiosos, así como de las diferentes capacidades intelectuales, sensoriales, etc.
Sin embargo, a pesar de que siempre han existido las diferencias, nunca han sido tenidas en cuenta. Actualmente, a pesar de que la escuela ha reconocido la existencia de la diversidad, desarrolla un tratamiento homogeneizante.
Es importante aclarar, que cuando hacemos referencia a la atención a la diversidad, no hablamos únicamente de alumnos con necesidades educativas especiales o grupos minoritarios, sino que, cada persona es diferente, por lo tanto cada alumno es diferente, y hay que atender a cada uno de ellos y a sus necesidades. Por lo tanto, al hablar de atención a la diversidad, estamos hablando de atender a todos y cada uno los alumnos del aula
Se puede entender la atención a la diversidad como el conjunto de acciones educativas que intentan dar respuesta a las necesidades de todos los alumnos; es decir, dar al alumno lo que necesita en cada momento, de manera que cada uno de los alumnos pueda recibir una atención individualizada y más personalizada.
La atención a la diversidad es compleja de realizar, sobre todo con el ratio tan amplio de alumnos que están presentes actualmente en las aulas. Además, se debe aclarar que el profesor debe adaptarse a cada uno de los alumnos que haya en el aula, así como a las necesidades de los alumnos; en ningún momento debe ser el alumno el que se adapte al docente sino al revés. Esto conlleva que una formación continuada de los profesores, donde se les conciencie realmente de este aspecto; por otro lado, sería una gran ayuda para los profesores contar con los recursos necesarios, así como con el apoyo del centro en el que se encuentren. A su vez, como docentes, tenemos que procurar y velar para que la diversidad que nos encontramos en las aulas no se convierta en desigualdad.
En lo que respecta a la atención a la diversidad en la escuela juegan un papel fundamental las familias de los alumnos, ya que son el sector más cercano a ellos, y de quienes aprenden la mayoría de los valores, costumbres… Por ello, es necesario que al igual que se trabaja con los alumnos en la escuela, se trabaje con los padres, realizando escuelas de padres, campañas de sensibilización, talleres… que permitan que a los padres realizar concienciarse sobre la diversidad y, así que puedan inculcar a sus hijos valores como el respeto, la empatía o la integración.
Por otro lado, al igual que se debe realizar una formación continua del profesorado y se sensibiliza a los padres, se debe trabajar de una forma directa con los alumnos con el fin de concienciarles sobre la importancia de la diversidad y fomentar el respeto hacia las diferencias individuales de cada persona; de manera, que comprendan que cada persona es completamente diferente a los demás y, que por ello, no es mejor ni peor sino diferente.
Pero, ¿La atención a la diversidad se debe dar sólo en la escuela?
En muchas ocasiones, al hablar de atención a la diversidad estamos haciendo referencia a la escuela; sin embargo, debemos ser conscientes de que la atención a la diversidad debe estar presente en la sociedad, en el entorno de los alumnos. Por ello, es muy importante que los sectores más próximos del alumno cooperen y colaboren entre ellos.

Atención a la diversidad, ¿Realidad o utopía?
Como ya se ha dicho antes, en la actualidad se tiene más presente la diversidad tanto dentro de la escuela como en la sociedad en general. Sin embargo, es cierto que aunque en teoría siempre se habla de un trato individualizado hacia el alumno para poder atender de la mejor forma posible sus necesidades, no siempre se trabaja de dicha forma.
En las aulas se tiende a homogeneizar los grupos, es decir a coger la media general de la clase y tratar a todos los alumnos a partir de dicha media, sin centrarse en las necesidades de cada alumno.
En teoría, todas las personas tienen cabida en el sistema educativa; sin embargo, habría que observar si realmente sus necesidades son atendidas, si realmente además de que todo el mundo tenga cabida en el sistema educativo, la educación que recibe es de calidad o no.
Quizá, nos encontramos en la escuela ante unas barreras, que impiden que realmente exista una atención a la diversidad. Estas barreras vendrían impuestas por una sociedad poco concienciada con la diversidad,  ya que la escuela es un reflejo de la sociedad.

¿Se podrá solucionar en un futuro?
Sí, debemos empezar a inculcar valores como empatía, respeto, cooperación, colaboración… Ya que lo que enseñemos hoy en la escuela será lo que veamos en la sociedad mañana. Por ello, si queremos que la sociedad reconozca y acepte la diversidad es necesario que en la escuela se empiece a reconocer y a aceptar.
Hay que entender en cuenta que si queremos disfrutar de una sociedad tolerante en la que se respete la diversidad en un futuro no muy lejano, debemos empezar a trabajar en ello cuanto antes.
Tampoco debemos importar la importancia del entorno, de la influencia que crea el ambiente en las personas; por lo que, no podemos trabajar sólo desde la escuela, sino desde toda la sociedad, especialmente desde los ambiente más cercanos a los alumnos como pueden ser las familias, que es el sector que más influye en los niños.

miércoles, 19 de octubre de 2011

La educación, fenómeno humano (14/10/11)

Lo más característico de los seres humanos es que somos capaces de aprender de nuestros iguales; es decir, a prendemos de los otros, que nos transmiten los conocimientos acumulados por nuestros antepasados.
En cuanto a los animales,  son capaces de sobrevivir en su ambiente ya que precisan de conocimiento del medio en que viven. Pero ese conocimiento está en gran medida determinado por disposiciones con las que nacen.
Sin embargo, muchos animales no se limitan a producir las conductas adecuadas en las situaciones adecuadas en las situaciones adecuadas, tal y como prescribe su dotación genética, sino que aprenden y adquieren conductas nuevas, lo que facilita su adaptación al medio.  Entendemos por culturas animales a la capacidad de ciertos animales de transmitir de unos a otros ese aprendizaje.
Por otro lado, además de la capacidad de aprender de nuestros iguales, los seres humanos son capaces de crear y modificar el ambiente de acuerdo con sus necesidades; mientras que el resto de las especies tienen que adaptarse para vivir en su ambiente. Pero, la diferencia fundamental es que los seres humanos tienen la capacidad de enseñar, siendo nuestra especie la única que se sirve sistemáticamente de la educación. Los humanos constituyen la única especie que enseña, o al menos que lo hace sistemáticamente y que ha sido capaz de hacer de la educación uno de los pilares de la supervivencia de la especie. Gracias a ella, los humanos reciben el conocimiento acumulador por las generaciones anteriores y no tienen que partir de cero. Educación y cultura están íntimamente ligadas ya que la educación sólo es posible mediante la existencia de una cultura, pero la cultura se conserva por medio de la educación, por lo que la cultura y la educación son dos términos interdependientes.

¿Cultura o genética?
En los animales la mayor parte de la transmisión de la información se debe a la herencia. La información está contenida en los genes. Sin embargo, en las sociedades humanas también cobra gran importancia la cultura. Por lo que, encontraríamos dos formas de transmisión de la información, una que sería la genética y otra que sería la cultural, y ambas estarían posibilitadas por la evolución.  En algunas especies animales sólo existe la transmisión genética, mientras que en otras tiene un papel importante la transmisión cultural, sin que la primera deje de ser fundamental.
La transmisión cultural resulta tan importante, que en las sociedades complejas se han establecido además instituciones educativas especializadas que tienen como misión contribuir y completar la acción espontánea de los adultos, de tal manera que una parte importante de la socialización de los niños se realiza en las escuelas donde pasan buena parte de  su tiempo durante el período de crecimiento.
A lo largo de la evolución de las especies se ha ido añadiendo a la transmisión genética una transmisión de tipo cultural, que no la sustituye sino que la complementa. La cultura puede modificar el medio y éste es el que controla la dirección de la selección de los genes.
Es difícil determinar cómo se adquieren determinadas conductas o conocimientos; es decir, es complicado determinar hasta qué punto una conducta es cultural o que se ha transmitido genéticamente. Por ejemplo, en cuanto al color de los ojos, de la piel, estatura está claro que se deben a transmisiones genéticas. Mientras que los gustos son culturales, es decir aprendidos a base de la experiencia; por ejemplo, el desagrado hacia ciertos sabores, se debe a una experiencia negativa. Así mismo, los valores, las creencias religiosas son adquiridos culturalmente.

Ahora bien, ¿La inteligencia se debe a la cultura o a la genética? ¿La inteligencia es innata o aprendida?
Primeramente, habría que definir y concretar qué es la inteligencia, ya que es un término abstracto y confuso. El hecho que sea un concepto muy amplio provoca que haya diferentes opiniones sobre si se aprende o si es innata.
Considerando la inteligencia como la capacidad para aprender y desarrollarse; visto desde esa perspectiva la inteligencia es innata, es decir todos los seres humanos nacemos con esa capacidad. Sin embargo, en el supuesto de que un bebé recién nacido sin la ayuda de adultos, dejando de lado que sería incapaz de sobrevivir ¿hasta qué punto sería capaz de aprender? Por ello, sería bastante complicado decir que la inteligencia es puramente innata o aprendida.
Personalmente, considero la inteligencia como producto tanto de la cultura como de la genética.

Bonner señala que existen tres diferencias fundamentales entre la transmisión genética y la transmisión cultural.
La primera se refiere a la forma de transmisión de la información. En cuanto a la transmisión genética, se produce cuando un individuo transfiere su información a un nuevo individuo a lo largo del proceso de reproducción. Esto tiene un gran inconveniente ya que la información sólo puede transmitirse a los descendientes, por lo que la eficacia de la transmisión será reducid; sin embargo tiene una gran ventaja ya que la transmisión se produce con gran seguridad y el individuo hereda los rasgos de sus progenitores. Por el contrario, la transmisión cultural que se realiza por medio del aprendizaje y la enseñanza no está sometida a esas limitaciones y el  individuo puede transmitir información a otros muchos con los que no está directamente vinculado.
La segunda diferencia radica en que los cambios en la evolución genética son generalmente muy lentos y requieren muchas generaciones, mientras que los cambios en la evolución cultural pueden ser rápidos. No obstante, los cambios rápidos de tipo cultura suelen ser superficiales y los que son más profundos se producen también con cierta lentitud.
La tercera diferencia es que, mientras los memes dependen por completo de los genes, los genes pueden existir y cambiar con bastante independencia de los memes. . Los genes existen por sí mismos mientras que los memes son posibles gracias a genes que los permitan. La cultura se produce porque existen genes que la hacen posible, pero sólo proporcionan la posibilidad,  pero no el resultado.


A su vez podemos distinguir varios tipos de aprendizaje:
  • Por un lado, encontramos un aprendizaje basado en el ensayo-error. Generalmente, el uso de este tipo de aprendizaje se realiza para resolver algún problema. Probablemente, el ensayo y error puro no existe en ningún caso, pues el organismo está guiado por alguna conducta innata que resulta más probable que otras. Pero si ejecuta una conducta y no consigue el resultado que busca, utilizará otra.  Este es un tipo de aprendizaje que se realiza en solitario, es decir que el individuo aprende por sí mismo. Este tipo de aprendizaje aparece en animales inferiores como son las hormigas o las ratas.
  • También, encontramos un aprendizaje basado en la imitación, donde un individuo trata de realizar la conducta que está llevando a cabo un congénere. En este caso, no se puede hablar de enseñanza, ya que el que despliega la conducta seguramente no la esté realizando para que el otro la imite; es más bien el que la aprende quien trata de imitar la conducta, quizá determinadamente por disposiciones genéticas. Este tipo de conductas se da en pájaros y mamíferos.  http://www.youtube.com/watch?v=ePbOj7Wy3Zw&feature=fvwrel
  • Por último, encontramos la imitación por corrección, donde el individuo que produce la conducta, corrige la imitación del que está tratando de aprender. Este tipo de aprendizaje se da en algunos primates superiores. Un ejemplo sería la madre que vigila a la cría y no permite que se aleje más de lo debido según la edad que ésta tiene. Nos podemos fijar en el caso del chimpancé que sube demasiado alto en un árbol y entonces la madre golpea el tronco y el hijo baja; sin embargo, no está claro que esto se trate de una corrección de la madre o simplemente de evitar que la cría se encuentre en peligro, siendo de este modo no se trataría de una enseñanza.  Bonner señala que la capacidad de enseñanza entre individuos está limitada por la capacidad de comunicación. Por otro lado, parece existir una relación directa entre la capacidad de aprender y el tamaño de la complejidad del cerebro.
  • Por último, encontramos la enseñanza intencionada, la cual se da únicamente en los seres humanos, y consiste en transmitir intencionadamente una conducta o conocimiento, para lo que tiene que tener una teoría de la mente del otro. Debe considerar los estados mentales del que aprende, sus dificultades y sus capacidades de comprensión para tratar de modificarlos. Esta forma de adquisición de conocimientos está directamente relacionada con la transmisión de la cultura. http://www.youtube.com/watch?v=4olTwaQbfgU&feature=related

Debido a que los seres humanos nacen con pocas conductas fijadas y pasan por un largo período de inmadurez y dependencia, tienen una gran capacidad para formar conductas nuevas. Así, los seres humanos no tienen características prefijadas de antemano, sus conductas están inscritas en su dotación genética, sino que deben aprenderlas después de llegar al mundo.
Además, un rasgo esencial de los seres humanos es que son animales sociales, y lo más sorprendente es que han sido capaces de acumular conocimientos, por lo que los individuos los reciben en el medio en el que se desarrollan.
El proceso de transmisión de conocimientos, normas, valores, ritos, conductas, tradiciones, etc., es entonces lo que se denomina educación.
El conocimiento, que está ligado al peculiar desarrollo de los humanos, es el arma principal de la que dispone el hombre para controlar la naturaleza y sobrevivir.

La especificidad de la enseñanza
Como ya se ha dicho anteriormente, lo característico de la situación de enseñanza – aprendizaje es que el tutor ha de ser capaz de situarse en la posición del que aprende y comprender sus estados mentales, es decir tener una teoría de la mente del que aprende. Mientras que, es imprescindible que el tutor tenga el propósito de enseñar, no resulta indispensable para el aprendiz. De esta forma, podemos observar dos situaciones, una en la que el aprendiz está realizando una tarea, y el tutor le ayuda en ella, sin que el aprendiz lo solicite, ni espere la intervención del otro. Pero, encontramos otra situación en la que es el aprendiz quien demanda la ayuda del adulto.

El tutor ha de tener en cuenta lo que el alumno no sabe  y descubrir dónde se encuentran sus dificultades, el tutor ha de situarse en la perspectiva del alumno y tomar conciencia, y de cuáles son los obstáculos que encuentra. Teniendo en cuenta todo esto, debe descubrir cómo intervenir para ayudar al aprendiz.

Tipos y ambiente de enseñanza y aprendizaje (14/10/2011)



Entendemos por aprendizaje el proceso a través del cual se adquieren o modifican habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación. Pero, las cosas que se aprenden son muy variadas, como también lo son las situaciones en las que se aprende, por lo que el aprendizaje humano no puede reducirse a un solo tipo de enseñanza.

El aprendizaje escolar sólo constituye un tipo muy particular de aprendizaje entre otros muchos. Pero, no siempre ha sido así, la gente ha aprendido siempre, mucho antes de que apareciera la institución escolar. De hecho, lo que se aprende en la escuela constituye una parte mínima de su aprendizaje, que quizá sobrevaloramos.

Los individuos aprenden de maneras muy diferentes en función de sus intereses, sus posibilidades, y las situaciones en que se encuentran. El mecanismo general de formación del conocimiento está originado por una necesidad, una discrepancia, o una dificultad que puede ser inmediata o a largo plazo. Aunque, no todo el conocimiento proviene de demandas exteriores, sino que se producen también reorganizaciones internas de conocimientos anteriores que dan lugar a otros nuevos. Por ello, podemos  distinguir varios tipos de aprendizaje que vienen dados por una serie de vehículos que permiten su adquisición.

En primer lugar, aprender a desenvolverse en el medio físico, es el aprendizaje en la práctica. Se trata de un conocimiento técnico sobre la naturaleza y sobre cómo podemos desenvolvernos en ella maximizando nuestras posibilidades de supervivencia.
Para sobrevivir en el medio, los individuos necesitan conocer una serie de características de éste y cómo se tienen que comportar eficazmente frente a ellas. Por ejemplo, caminar, atravesar la calle, preparar la comida… El vehículo principal para la adquisición de este tipo de aprendizaje se trata de actividades guiadas por los adultos, con la ayuda de compañeros, o a través de la actividad propia.

Por otro lado, destaca el aprendizaje de las formas de conducta social,  se trata de la vida social, donde es importante la adquisición de las capacidades sociales. Para la vida y pervivencia de un grupo social, resulta extraordinariamente importante el mantenimiento de reglas sociales de todo tipo que hagan posible el intercambio entre los individuos. Por ejemplo, el trato a los otros, las normas de cortesía, organización social… Los vehículos principales para adquirir este  aprendizaje es la actividad social, guiada por los adultos, o a través de narraciones.

Otro tipo de aprendizaje es el que versa sobre los aspectos más generales de la vida, para dar comprender el significado de la vida y entender el orden de la naturaleza y el orden social. Naturalmente está construido sobre esos conocimientos más concretos, pero es distinto, tiene una naturaleza especial. Su función es eminentemente social y sus relaciones con el orden social son muy estrechas. Este conocimiento se relaciona también con las creencias religiosas que existen en todas las sociedades, aunque no se reduzca a la religión y sea más amplio. Este aprendizaje se adquiere a través de narraciones o rituales sociales.

Por último, encontramos las teorías científicas, donde el conocimiento es universal, sistemático y consiste en buscar las causas de los fenómenos. Por ejemplo, la flotación de los cuerpos, la evolución de las especies… Los vehículos principales de las teorías científicas son la actividad en la escuela, la transmisión de otros, o la lectura.

El conocimiento científico trata de encontrar las causas y los principios generales, y que está en continuo desarrollo, por lo que sus resultados son siempre provisionales. Sin embargo, en la actividad escolar, lo que se transmite normalmente son los resultados de ese conocimiento, convirtiéndose, erróneamente, en definitivos. Los alumnos los suelen adquirir mediante la repetición y memorización de enunciados, que no acaban de entender. En cuanto a la actividad escolar, esta restringirse a la actividad dentro del aula, no se suele trabajar en el entorno. Es decir, conocemos las cosas por lo que dicen los libros y el profesor, pero no por lo que experimentamos.

El progreso del conocimiento se produce en relación entre el sujeto que conoce y lo conocido. Cuando un sujeto encuentra que existe una contradicción entre la predicción y lo que sucede, se produce un conflicto. Pero, también se producen avances por reorganización. Las reorganizaciones se deben a la actividad interna del sujeto, y permiten poner en contacto distintos conocimientos y eliminar contradicciones; sin embargo, su producción es poco visible y parece una actividad misteriosa, sobre la que resulta difícil actuar.

En cuanto a las narraciones, se tratan de enumeraciones de acontecimientos encadenados con un orden que tratan de transmitir una información al oyente. Posiblemente es la forma de comunicación humana más extendida; de hecho, las narraciones están presentes en cada momento de la comunicación humana. Las historias tienen una importante función en el mantenimiento de la sociedad, dan sentido a la vida social, sirven para explicar cosas, dan ejemplos a seguir en la conducta con la naturaleza y con los otros. Son un importante vehículo de cohesión social y provocan sentimientos en los que las escuchan. Es un tipo de conocimiento que atrae al oyente o al lector ya que se suelen identificar con lo que sucede en la narración. Por todo ello, las narraciones se han venido utilizando con gran éxito como vehículo educativo en la escuela.

Es importante aclarar que, como ya hemos visto, no hay un único vehículo; es decir, no hay una única forma de aprender, de adquirir conocimiento. Por lo tanto, tampoco hay un vehículo mejor que otro, sino que permiten adquirir diferentes tipos de aprendizaje; no obstante, todos los vehículos tienen tanto beneficios como limitaciones. Por ejemplo, la actividad propia tiene un gran alcance práctico pero resulta limitado ya que  no perite pasar de las apariencias. Por lo que respecta a las narraciones son fáciles de retener pero son demasiado concretas por lo que necesitan ser generalizados. A su vez, la actividad escolar tiene un gran poder explicativo, pero resulta difícil de adquirir por ser abstracto y descontextualizado.

Las narraciones como vehículo son elementos bastante importantes para la enseñanza en la escuela. Pero, ¿Han ido desapareciendo en la actividad escolar?
Como ya hemos dicho anteriormente, las narraciones han sido grandes herramientas didácticas en la escuela. Sin embargo, en la actualidad, existe la sensación de que están desapareciendo poco a poco de la educación para dar lugar al conocimiento científico.
Hay quien opina que las narraciones, las fábulas, las vidas de personajes o las obras literarias, que a lo largo de la historia se han venido utilizando en la enseñanza, actualmente están desapareciendo para dar paso al conocimiento científico.

En mi opinión y, teniendo en cuenta que la narración está presente en todo momento de la comunicación humana, considero que es prácticamente imposible que las narraciones desaparezcan de la educación.  Ahora bien, es necesario destacar que el hecho de que estén presentes en mayor o menor medida dentro de la escuela depende, en gran medida, de la metodología del centro y del profesor.

Mantengo una opinión bastante positiva acerca de la relación entre el conocimiento literario y el conocimiento científico. A pesar de la creencia que existe de la sustitución del conocimiento literario por el científico, considero que son dos modos totalmente distintos de funcionamiento cognitivo que no pueden reducirse uno a otros, sino que están interrelacionados, completándose el uno al otro. En la narración, para transcender la historia, no basta con escucharla, sino que hay que realizar una generalización, por ello, aparece el conocimiento científico que se encarga de completar lo que deja “suelto” la narración.